Por: Yolanda Colom

Explicación necesaria sobre  Fragmento sobre la poesía, las ballenas y la música

El presente libro requiere una explicación. El plan de Mario Payeras respecto a sus ensayos era otro, pues éstos sólo eran una parte del conjunto que estaba preparando. Por lo menos cuatro ensayos más estaban en proceso cuando le sorprendió la muerte. Uno trataba sobre El oso, capítulo del libro Desciende, Moisés, de William Faulkner. En él deseaba resaltar la inmensa fuerza de la naturaleza (el oso), su arraigo a la vida y su resistencia contra el hombre y las bestias domesticadas. Otro trataba sobre Inmanuel Kant y lo titulaba «Kant bajo las cigüeñas». Su tesis consistía en que Kant, limitado a Königsberg toda la vida, demostró que el conocimiento humano es posible al margen de la experiencia, mediante deducciones lógicas del entendimiento. Kant planteó así, decía Mario, un reto a la filosofía y al método científico. Un ensayo más se refería a Federico Engels y lo titulaba «Engels ambientalista». Según él, con Marx culminaba en Occidente el racionalismo y su visión inherente de la naturaleza y con Engels comenzaba la visión filosófica que integra la naturaleza en la totalidad de historicidad y biologicidad como componentes del ser humano y de la vida. «De cetus o por qué aún filosofía» se titulaba otro borrador. Su objetivo era hacer una crítica profunda a la filosofía dominante en Occidente, al posmodernismo y a Fukuyama y sus seguidores. A la vez trataba de aportar elementos para un cuerpo filosófico nuevo.

En sus notas menciona a filósofos como Adorno, Hegel, Schelling, Marx, Theilard de Chardin, Engels, Popper, Sánchez Vásquez, Wittgenstein; científicos como Humbolt, poetas como Baudelaire. Asimismo, se refiere a la biología, neurología, física, matemática, astronomía, entre otras disciplinas.

La decisión de preparar este libro con los ensayos ya elaborados es mía. Me motivó el hecho de que cada ensayo tiene vida propia y de que la mayoría habían sido publicados, con autorización de Mario, en suplementos culturales, revistas y libros de diversos países.

De los doce ensayos contenidos en este libro, diez fueron escritos en el curso de los años 87, 88 y 89, paralelamente a su intensa militancia política en Octubre Revolucionario. Durante esos mismos años concluyó el libro Latitud de la flor y el granizo, reinició otro ciclo de poesía y escribió varios ensayos políticos.

El título del libro lo seleccioné entre las alternativas que encontré en sus notas. Además de los ensayos, incluí dos entrevistas. Una de Julio Palencia realizada en 1992, publicada entonces en México y otra de Claudio Albertani realizada en 1993 y también publicada en dicho país.

Pólvora intelectual y espiritual concentrada

 Mario fue un ser humano cargado de pólvora intelectual y espiritual concentrada. De pólvora del alma y pólvora de amor. De pólvora conceptual que produjo destellos y estallidos en múltiples direcciones del saber y sentir. Energía que ardió por obra de su propia acción y reflexión.

Cerebro de humus fértil y generoso que se nutrió de la naturaleza, del cosmos, de los acontecimientos, del saber universal. Su escuela fueron las aulas universitarias, las bibliotecas, los cafés, los bares bohemios, los habitantes indios y campesinos del altiplano y las selvas; la acción revolucionaria en selvas tropicales, cumbres nubladas, ciudades sitiadas. Para aprender se valió de la mente, el corazón, los sentidos, la intuición, los instintos, la introspección; del trabajo manual e intelectual, de los viajes y la observación. De ahí la profundidad, audacia y belleza de su escritura.

Él afirmaba que una sociedad sin filosofía, arte y literatura mata su propio espíritu, su aliento libertario, su capacidad de amar y crear. Decía que el espíritu humano está en los libros y en el ocio; en quienes leen y dedican tiempo a la creación y al descanso. No en la tecnología, la mercancía, la velocidad o la navegación en internet. Consideraba que el libro posee la palabra que mejor guía y acompaña. Escribir fue para él una manera de vivir, de amar, de ser feliz.

No sé si con su escritura aspiraba a enriquecer nuestra realidad y fortalecer nuestros sueños; a luchar contra el olvido, la desesperanza, la soledad y la muerte. No sé si escribía para compartir su creatividad indetenible y prolífera o para expresar su nobleza, respeto y sorpresa ante la naturaleza y la creación humana. Quién sabe si para rebelarse también a través del arte literario, pues le hería este mundo regido por la mercancía, el guerrerismo, la fatuidad y el egoísmo. Quizás escribió por todo eso o tan solo para soñar y ser libre.

Mario fue un ave de vuelo solitario entre vientos y nublados. Fue un amante de la belleza y las estrellas, de la ciencia y la naturaleza, de la verdad y la libertad. Sólo la muerte detuvo su caudal creativo y reflexivo. Ni la adversidad, la derrota, la enfermedad, el peligro y la pobreza lo habían logrado. Decía que todo podía perderse, arriesgarse o sacrificarse, menos la dignidad y la consecuencia con los principios y los ideales. Dejó la salud en ese empeño y en ese contexto escribió su obra. Su vida y su muerte reflejan la tragedia de nuestro país, cuyo régimen ha orillado a empuñar las armas y hacer política a miles de guatemaltecos cuya vocación y capacidad de aporte social han estado y están en la filosofía, la ciencia, el arte y la cultura.

No lamentamos su partida, sino divulgamos su tránsito digno y ejemplar por la vida turbulenta de Guatemala.

Secuencia de calma y tempestades

El libro Fragmento sobre la poesía, las ballenas y la música es una secuencia de calma y tempestades por su fuerza, profundidad y versatilidad. Es una sinfonía de conceptos y metáforas llenas de talento y audacia. Es un canto a la vida, a la belleza, al saber, al espíritu. Es prosa poética preñada de amor, de fuego, de nieve. Dejará huella porque es apasionado y atrevido; porque recorre la naturaleza del planeta y penetra en el alma humana.

Con él, Mario aporta nueva energía al caudal literario, artístico, científico y filosófico. Con su experiencia y reflexión vueltas arte le da brillo al idioma con que vino al mundo. El lenguaje lo utiliza con conocimientos y sensibilidad oceánicas. El ser humano y la armonía en el universo son el eje gravitacional de estos ensayos que nos proporcionan placer y horizonte interior. Son esencia pura. Cada frase fue cuidadosamente seleccionada y decantada. Por ejemplo, en su definición de Malena Tabay, personaje femenino de Los ojos enterrados, de Miguel Ángel Asturias, refleja en apretada síntesis el prototipo de mujer más admirado y valorado por él “…Albatros que emprende el vuelo hacia el centro del nublado y deja oír su grito entre los chisporroteos de la inminente tempestad… Hay como un horizonte de palomas torcaces en el silencio interior de esta muchacha reflexiva, y hay una gota perpetua que escuchamos caer en su pensamiento, una gota que no cesa ni siquiera en el sueño, que horada tenaz el tiempo subjetivo y accede a los espacios sorprendentes de su alma… Hay mujer para rato en esta aguerrida maestra de las barricadas del 44. (ensayo «Laberinto del Tiempo y la Memoria» p.28, de la edición Artemis Edinter 2000 y p.45 de la edición de Catafixia 2018).

De Cetus o por qué aún filosofía

Payeras afirmaba que la separación entre ciencia y filosofía es una de las causas de que se perdiera el interés por la segunda, y de que nuestras sociedades perdieran su riqueza humanística y espiritual. De ahí que procurara unir en él y en sus escritos ciencia y filosofía. Decía que ésta es necesaria porque aborda los problemas de la condición humana frente al tiempo y el cosmos; frente a la finitud, la belleza, la transcendencia y el sentido de la existencia individual. Porque es el reino del pensamiento como tal, al cual le es inherente crear nuevos mundos, entre ellos las utopías; porque el ejercicio de pensar es definitorio del ser humano; porque la filosofía es la mejor posibilidad de someter a crítica lo existente.

Comentaba que la condena a la filosofía es rechazo al espíritu y opción unilateral por la razón; que por excelencia, el espíritu se manifiesta en la filosofía y en la poesía; mientras la razón lo hace en la matemática y en la lógica; que aquél es dialéctico y ésta es lógica formal; que el espíritu engendra la utopía, la historia, la belleza; que la razón termina en la ciencia; que la humanidad llegó a ser tal gracias al espíritu.  Decía que los sueños de la razón engendran monstruos y los del espíritu, culturas; que el culto a la razón es fundamentalmente un desarrollo occidental, mientras que el espíritu es el distintivo humano universal.

Recuperar la naturaleza como tema crucial de la filosofía fue también, uno de sus planteamientos esenciales. Afirmaba que la crisis de la civilización dominante se debe, en buena parte, al hecho de olvidar a la naturaleza como tema fundamental del pensamiento; al hecho de verla como enemiga, como objeto de rapiña, como mercancía, como antítesis del espíritu y la civilización. Para Mario la naturaleza es hogar, es la base material para el despliegue del espíritu, es parte inseparable de nuestra humanidad.  Pues el ser humano es producto de la naturaleza y como ser social no rompe ni se independiza de ella, sino que continúa llevando en sí sus determinaciones. La naturaleza crea al hombre biológico y éste se hace inteligente mediante el trabajo y la socialización. Decir que el ser humano es autocreación es antropocentrismo. O en el menor de los casos, una manera de subrayar el papel del trabajo y de la vida social en la producción del ser humano civilizado.

Valor social y humanístico del legado literario de Mario Payeras

El valor social y humanístico del legado literario de Mario Payeras radica en su belleza artística y profundidad filosófica. En el aporte para nutrir el espíritu humano, esencia y dimensión vital olvidada y despreciada por el sistema social que nos rige.

Sus libros perdurarán porque despliegan una mente compleja, libre e indagadora. Porque contienen una prosa vívida y cultivada; porque tienen energía intelectual y pasión. Porque son precisos, claros y transparentes en el estilo. Porque son persuasivos. Porque sugieren, inspiran e invitan al disfrute, al conocimiento, al cambio. Porque abren puertas y dan permiso. Porque despliegan vida, imaginación, sabiduría. Porque son vendaval de rumbo definido. Mario desplegó sus alas al viento el 16 de enero de 1995 a los 54 años, dejando 12 libros como herencia a su pueblo. En lo que a mí respecta, afianzada en la memoria de su ejemplar sabiduría, sencillez y rebeldía, divulgo su herencia literaria. Impulso su voz al tiempo de las generaciones presentes y futuras con la certeza de que contribuye a vitalizar la mente y el corazón de nuestra sociedad y de la comunidad pensante universal.

FRAGMENTO SOBRE LA POESÍA, LAS BALLENAS Y LA MÚSICA

FRAGMENTO SOBRE LA POESÍA, LAS BALLENAS Y LA MÚSICA

MARIO PAYERAS

ISBN: 978-9929-591-48-6

Editorial: CATAFIXIA

Nº páginas: 0

Año de edición: