Ser mujer no es fácil, ni en Guatemala ni en el mundo. Sin embargo, para muchas mujeres escribir se ha convertido casi en una actitud subversiva y rebelde; desafiando paradigmas y deconstruyendo prejuicios.

Aquí algunas de las escritoras que han dejado un legado impresionante en la literatura guatemalteca e hispanoamericana.

Ana María Rodas

Guatemalteca, nació el 12 de septiembre de 1937; cuando el mundo se preparaba para la segunda Guerra Mundial y en Guatemala todavía gobernaba Ubico. Fue testigo de la revolución del 44;  la que definió, en un artículo publicado en Plaza Pública, como la década prodigiosa y donde aumentó considerablemente su colección de libros para leer.

Se casó con el periodismo en la época de 1960, oficio del que como dijo en un curso impartido en la universidad “jamás se divorció”. Fue en medio de esa época oscura para el país, donde las desapariciones y la violencia se convirtieron en la estrategia primordial para que reinara el silencio; cuando publicó su obra cumbre “Poemas de la izquierda erótica”, una compilación de poemas arriesgados para cualquier época, pero también increíblemente humanos y sensibles. En el 2000 le fue otorgado el Premio Nacional de Literatura “Miguel Ángel Asturias” y sus obras se han convertido en referentes de la literatura femenina centroamericana.

Algunas obras:

Poemas de la izquierda erótica; Cuatro esquinas del juego de una muñeca, Esta desnuda playa, El fin de los mitos y los sueños.

Alaíde Foppa 

Alaíde nació un 3 de diciembre de 1914 en Barcelona; hija de padre argentino y madre guatemalteca. A los 19 años se mudó a Guatemala; donde participó activamente en la Revolución de 1944. Así como Ana María, también vivió fatídicamente la época del Conflicto Armado Interno; tanto que le costó la libertad y probablemente la vida.

Publicó varios poemas y ensayos; también fundó en México la Revista Fem; una publicación pionera en el feminismo. Trabajó como traductora de algunas obras.

Fue secuestrada en 1980 en la Ciudad de Guatemala durante el gobierno de Lucas García. Sus restos aún no han sido encontrados.

Algunas de sus obras: Traducción: “La poesía de Miguel Ángel” Viento de primavera, elogios de mi cuerpo.

 

 

 

Delia Quiñónez

Nació en Guatemala el 7 de marzo de 1946, es Licenciada en Letras y Profesora de Enseñanza Media en el Lenguaje. Su vida la ha dedicado a la enseñanza, la escritura y al empoderamiento de las mujeres.

En 1968 escribió su obra Barro Pleno. Fue en ese mismo año donde se unió con otros poetas, entre ellos Francisco Morales Santos y Julio Fausto Aguilera, para crear el grupo denominado “Nuevo Signo”  una propuesta para crear espacios de lectura en medio de una situación complicada en el país.  Luego se convirtió en una de las impulsoras de la Fundación Guatemalteca para las Letras y del Grupo Acción Solidaria de las Mujeres.

En el año 2016 le fue otorgado el Premio Nacional de Literatura “Miguel Ángel Asturias”

Su conocimiento en la literatura y su compromiso por los Derechos Humanos de las mujeres, han fortalecido varios de sus escritos y contribuido a que publicara una gran cantidad de artículos nacional e internacionalmente.

Algunas obras: Cantos rodados, Nos habita el paraíso, Ultramar, Rituales sobre la piel.

Denise Phé-Funchal

Nació en Guatemala en 1977. Desde pequeña, como lo retrató en una entrevista realizada por el Diario La Nación, su madre le enseñó de algunos de los autores más importantes de la época y su niñez estuvo acompañada siempre de la literatura.

Se convirtió en socióloga y ha trabajado en favor de la mujer a través de proyectos de género y violencia. Esta violencia está retratada de una forma increíblemente humana en sus escritos donde juega con la ficción, la imaginación y la realidad para crear historias.

También es un pilar importante en la enseñanza, siendo catedrática de la universidad  e investigadora. Actualmente imparte el taller “Por Contar” en nuestra librería.

Algunas obras: Ana sonríe, Buenas costumbres, Las Flores, La Habitación de la memoria.

Vania Vargas

Vania es una de las escritoras más reveladoras de nuestra época. La quetzalteca nació el 12 de enero de 1978. Desde pequeña descubrió el maravilloso mundo de la lectura y la escritura.

Se mudó a la capital, pero su corazón está en Quetzaltenango, al que según la autora en su entrevista con Prensa Libre, le debe mucho. Ahora trabaja en la Editorial Cultura.

Vania tiene un talento nato para escribir, para contar la realidad de una manera única y nostálgica. Su poesía es clara, hermosa y fascinante. Sus cuentos,  decía Cortázar,  ganan por “knock out”

 

Algunas de sus obras: Cuentos infantiles, Quizá ese día tampoco sea hoy, Después del fin.