UN SALUDO DE LOS NIÑOS DEL MÁS ALLÁ

UN SALUDO DE LOS NIÑOS DEL MÁS ALLÁ

Editorial:
EDICIONES VESICA PISCIS
Año de edición:
Materia
Autoayuda
ISBN:
978-84-931477-6-1
Páginas:
96
Encuadernación:
Rústica
Disponibilidad:
Entrega 3-6 semanas. Precio puede variar

"Soy Pedro, de España. Vuelvo del mar. Suelo mirar el mar. Me acuerdo del viejo barco de la playa. No lo utilizaba nadie. Lo cogí y me fui solo sobre el agua. Iba remando, pero en un momento dado ya no avanzaba. Reme mucho. De repente, había olas tan grandes que se volcó el barquito. Me caí al mar, como dentro de un agujero negro, me sentí atraído y vi una luz. Me hacía gracia el poder estar allí sin estar mojado".


El guía: "Pedro pensaba encontrar a su padre que se marchó a pescar con su jefe por la mañana. Se encontró con su otro Padre".


"No es fácil explicar esto. De noche soñamos en la Tierra. Nos cuesta explicar al despertarnos las situaciones en las que nos hemos encontrado. Los lugares, las cosas, las personas no tienen el mismo valor. Aquí es casi la misma cosa. Tenemos la impresión de haber soñado por un momento que vivíamos de un modo diferente. Es nuestro paso, o algunos de nuestros pasos, por la Tierra. Por razones bien precisas, nos acordamos muy bien de los detalles. Otras veces nos los borran para nuestro bienestar. Por ejemplo: si nuestro paso ha sido difícil, nos hacen un favor.

Más tarde podemos volver a ver esas imágenes, pero no sufrimos por ello. Es como si fuera simplemente una película que pasa delante de nuestros ojos. Somos espectadores, ya no somos actores. Si en esa película vemos a nuestra familia triste, también estamos tristes nosotros: ellos piensan que no vivimos, o que estamos en otro sitio. Pero ¿dónde? Son infelices con este desconocimiento. Queremos decirles que estamos muy cerca de ellos. Algunos sienten nuestra presencia o nos oyen, incluso nos ven. Piensan que nuestra ausencia les vuelve locos y lloran. Queremos que abran sus corazones. Que estén muy atentos a lo que queremos decirles y enseñarles. Les tocamos suavemente. Algunos nos sienten. De repente, se ponen a pensar con su mente y empiezan a llorar. Queremos decirles que estamos allí, cerca de ellos, y que preferimos verles sonreír cuando piensan en nosotros. Aceptad este saludito del M&am