TARDES ROTAS

TARDES ROTAS

Editorial:
EDITORIAL DESCONOCIDA
Materia
Poesía hispanoamericana
Disponibilidad:
Disponibilidad inmediata

Revela Dora Isabel: …desde muy pequeña me gustaba escribir en la oscuridad, plasmaba cada palabra que venía a mi pensamiento en servilletas de papel o cualquier página.
No es un sueño hecho realidad, es una concreción de mi vida que Dios me ha permitido aprovechar. Salgo del túnel oscuro, iluminando maravillosamente con mucha energía…amo el amor, la vida y la naturaleza…

…del poemario Tardes Rotas, de Dora Aguila Oqueli puede decirse, a primera lectura, que su poesía es la transparencia misma de la cotidianidad (la simpleza llevada al plano estético es doblemente comprometedora y por lo tanto, doblemente legítima). En cada verso que teje deja entrever la línea humana de su valor por la vida. “Me asomé y vi por una ventana que todo era magia/apareció un inmenso sol ardiente…” En estos dos versos retrata su asombro por la vida; y en un acto de mágica contemplación expresa su contemplativa mirada de ese “inmenso sol ardiente”.
Y en un sentimiento de íntima contemplación desnuda su alma cuando, en un lenguaje lleno de ternura expresa: “Tenue, dulce, con algo de obsesión, /pude verte a los ojos, y no pude decirte nada/solamente me di cuenta que tenías un círculo alrededor del iris, / y me asustaron tus ojos de mirada profunda”.
A veces su voz se transforma en un hálito de vana esperanza cuando expresa: “He querido alcanzarte/ Y no puedo/ He querido besarte/ Y no puedo.
En su poema “Elegía a mi madre” vuelca toda su ternura de una hija que asistió a su progenitora hasta el día de su muerte. Con hermosos versos teje una armonía de amor filial, inmensurable, infinito, salpicado de dolor y resignación, pero al mismo tiempo, lleno de valor para aceptar que la muerte es apenas el portal de los recuerdos y la remembranza.
Su talento estético se refleja magistralmente en esos versos que sin duda reflejan un estado de ánimo de cualquier amante resignado: “Antes del amor: un beso/Después del amor: la soledad.
En su poema ¡Bruja! eleva a categoría poética una iconografía que subsiste en el inconsciente colectivo, la cual es recuperada para expresar un grito de desesperación, o acaso un serio reclamo a la vida: “Quiero mi escoba y volar/Descubrir lo que mis ojos no han visto/Quiero perderme/Quiero vivir/Soy transparente…”
Con una propuesta poética que podría ubicarse dentro del campo de la poesía de la comunicación Dora Águila transparenta su expresión estética y se aparta de aquella costumbre poética que sugiere múltiples ángulos a un sentimiento humano. Por el contrario, la poeta nos lleva de la mano a descubrir su visión de la vida, su sentir ante el mundo, su posición como mujer, y ante todo, su posición como artista de las letras.
Vaya para ella la expresión de mi admiración y reconocimiento sincero a su labor poética.
Dr. Carlos Interiano


Acerca de la autora:
Dora Isabel Aguila de Estrada nacida en Comayagüela, Honduras. Maestra de Educación Primaria Urbana. Enfermera Profesional. Diplomada en Historia del Arte y la Cultura y en DAE (Desarrollo de Aptitudes Ejecutivas) por el IFES. Grafóloga. Profesora de Enseñanza Media en Lengua y Literatura y Licenciada en la Enseñanza del Idioma Español y Literatura por la EFPEM-USAC. Magister en Andragogía y Docencia Superior por la Universidad Panamericana. Se prepara para defender su Disertación Doctoral en la UPANA.
Ha escrito ensayos, historias, relatos cortos. Texto Didáctico: “¿Cómo mejoro mi capacidad narrativa?”, Novela en proceso: “Caminando sobre las hojas secas”. Investigaciones: “Actividades Lingüísticas receptivas y su influencia en el desarrollo de las destrezas del lenguaje en estudiantes de primer ingreso a la Universidad de San Carlos de Guatemala”. “La educación en la sociedad guatemalteca: hacia la búsqueda de nuevos modelos de enseñanza”.