PERSONAS

PERSONAS

Editorial:
ALFAGUARA MEXICO
Materia
Novela
ISBN:
978-607-11-1880-6
Disponibilidad:
Disponibilidad inmediata

Son ensayos de varias personalidades que influyeron en su vida y obra, como Lázaro Cárdenas, Fernando Benítez, Julio Cortázar , Luis Buñuel, Arthur Millar, Pablo Neruda, Alfonso Reyes, Susan Sontag, entre otros.

Aquí escribió el autor:

“Nada está a salvo del destino. Nunca admires al poder, ni odies al enemigo, ni desprecies al que sufre.”

A continuación se encuentra el escrito que adelanta la editorial:

En alguna ocasión Carlos Fuentes declaró que contaba con los dedos de una mano a sus amigos, pero que utilizaba las matemáticas de la imaginación para hablar de sus amigas. Y cuando habla de ellas enciende luces naturales y artificiales que duran mucho tiempo en el firmamento.

También hay que recordar la petición que hacían sus lectores: que reuniera en un tomo los prólogos que hizo para la colección Nuestros Clásicos, de la UNAM, porque más que invitaciones a leer a Herman Melville o a Jane Austen eran disecciones de las grandes novelas, los grandes escritores, todo un método de lectura, de entrar a los libros con ojos al mismo tiempo inocentes y expertos, que supieran qué buscar y en dónde, al tiempo que pudieran asombrarse a cada paso y con cada personaje.

Otra de sus facetas, que no siempre se tiene oportunidad y el privilegio de disfrutar, es la de conferencista; las suyas, más que exposiciones, son cátedras magistrales, en las que provoca inquietudes en el espectador porque sus análisis, sus perspectivas, además de claras son entusiastas y hacen que el público descubra características que no había visto en los personajes y en los autores que Fuentes disecciona, desmenuza y lo entrega para que el lector-escucha lo aprecie mejor. Y hay algo más, que no siempre comparten con él otros grandes escritores: su generosidad, su capacidad de admirar, su envidia de la buena. Lo ha dicho también, sin asomo de falsa modestia: “daría todos mis libros a cambio de una línea de Pound, de Yeats, de Eliot”, y que frente a varios poetas se siente como un mecapalero; aunque no suele hacer muchos elogios, casi todos los que hace consagran a quienes se los otorga.

Personas, su más reciente libro, contiene estas y otras de sus cualidades; en sus páginas habla de muchas personas, de Alfonso Reyes a Jesús de Polanco, de Neruda a Susan Sontag, de Arthur Miller a Luis Buñuel, porque, además hay que recordar que una de las grandes pasiones de Carlos Fuentes es la política, y que la compara con la literatura; y no sólo eso: la ética, no como materia sino como comportamiento, se equipara a la poesía, que, ya lo ha dicho Fuentes con toda puntualidad, es el punto más alto de la creación humana.

En Personas, de manera voluntaria pero no ostentosa, están presentes todas las aficiones y gustos de Carlos Fuentes: en unas líneas traza las constantes de Julio Cortázar, pero no aisladas, más bien insertas en un contexto histórico y social que no sólo nos obliga a leerlas al mismo tiempo que las de Borges, hay que pensar también en el momento político en que Cortázar, con toda la magia del ritmo, de la música y de la renovación del lenguaje, escribió en un tiempo en que cabían las esperanzas contra las tiranías y las dictaduras que oprimían a diversos países (y no es eso lo que mantiene vigente la obra de Cortázar, aunque persistan esas características, aunque no en todos los lugares que obsesionaban a Cortázar); nos hace recordar cuál es la importancia social de la dramaturgia de Arthur Miller (al mismo tiempo que aclara la aparente dualidad de Marilyn Monroe que explica su frivolidad, pese a su inteligencia y su sensibilidad), que las hace tan actuales aunque ya no sean tiempos de McCarthy (aunque no haya desaparecido el macartismo, sólo se ha transformado, pero no siempre se ha atenuado); aclara la vigencia de la mirada de Buñuel, pertinente no sólo en su observación de la miseria en Los olvidados, sino en la sensualidad de los aristócratas, de las campesinas, en la sordidez o en el esplendor (además de que, contra la corriente crítica, es contundente al calificar a Miguel Inclán y a Pedro Armendáriz como los mejores actores mexicanos).

En las páginas de este libro Fuentes consigue que el lector, para recrear aunque sea en una mínima parte la elocuencia del autor, lea en voz alta; es inimitable, pero algo de su vitalidad se contagia y se recupera; y de su picardía, porque gran parte del libro está compuesto de anécdotas en las que el mismo Fuentes es protagonista, lo mismo de las correrías que eran posibles en el México de los años cuarenta y cincuenta, que en un París atiborrado de gente esperanzada en los cambios prometidos por Mitterrand; lo mismo en las aulas de la Facultad de Derecho (en la cafetería, más importante que aquéllas) que en las bibliotecas privadas de sus amigos y maestros, o de sus condiscípulos y sus colegas, en un Nueva York casi vedado a causa de sus ideas, que en la complicidad hacia los amores prohibidos de los escritores más apasionados. Al terminar su lectura persiste la sensación de que el mundo va a componerse, o de que vale la pena recuperar lo mejor del pasado.

Fuentes comprende, aunque no comparta; sobre todo, respeta a los demás; en vez de ahondar en la acusación de estalinismo con que se pretende devaluar a ciertos autores y a ciertos libros, él defiende su derecho (de él y de ellos) a no caer en las modas y en lo políticamente correcto, y a creer en lo que creen, y resalta lo que tiene de valor lo literario, y de humano la conducta.

No siempre está de acuerdo con sus personajes, pero la mirada de Fuentes es la de un lector, no la de un escrutador; ve lo que hay en las obras y no lo que quisiera él que hubieran escrito (o compuesto o filmado) las personas de las que habla; no intenta tampoco juzgarlas más que por sus obras, aunque les celebre travesuras, insolencias o que se hayan desbordado, siempre y cuando sea por sus pasiones más que por sus instintos.

Algunos de los protagonistas de Personas son políticos, o participan en la política como observadores, críticos, consejeros, funcionarios, enemigos, alternantes, pero representan una opción de cambio más que una posibilidad de perpetuación; son representantes no oficiales de las minorías, pero no de las minorías privilegiadas; no son parias, pero expresan el punto de vista de los desposeídos, de los perseguidos y de los marginados (hay veces en que son todo eso); usan la fuerza de su prestigio moral e intelectual para oponerse al poder, o para obligarlo a aceptar a esos disidentes; en estas páginas brillan por su vitalidad, por su sentido del humor, por la fiereza de su posición; deslumbran en su aparición y perduran sus palabras y sus enfoques; cabe la pregunta de si son así como los presenta Carlos Fuentes, o lo parecen gracias a sus palabras, a su entusiasmo, a la magia de su literatura.

Otros libros del autor

  • AQUILES O EL GUERRILLERO Y EL ASESINO
    ebook
    Titulo del libro
    AQUILES O EL GUERRILLERO Y EL ASESINO
    CARLOS FUENTES
    Aquiles o El guerrillero y el asesino, la novela inédita de Carlos Fuentes, es un relato personal, fascinante y reve...

    Q. 113

  • CAMBIO DE PIEL
    ebook
    Titulo del libro
    CAMBIO DE PIEL
    CARLOS FUENTES
    Un clásico de la actual narrativa en español, por uno de los autores fundamentales de la literatura mexicana contemp...

    Q. 107

  • CUENTOS SOBRENATURALES
    ebook
    Titulo del libro
    CUENTOS SOBRENATURALES
    CARLOS FUENTES
    Desde el inicio de su carrera literaria, el territorio del relato fantástico le es tan natural a Carlos Fuentes como...

    Q. 68

  • AGUA QUEMADA
    ebook
    Titulo del libro
    AGUA QUEMADA
    CARLOS FUENTES
    La Ciudad de México -espacio mítico, ambiguo y luminoso- es el escenario de Agua Quemada, un sube y baja social que ...

    Q. 90

  • LA VOLUNTAD Y LA FORTUNA
    ebook
    Titulo del libro
    LA VOLUNTAD Y LA FORTUNA
    CARLOS FUENTES
    ¿Por qué si hay cinco tigres en una jaula cuatro se alían para matar a uno? Esta novela iniciática de Carlos Fuentes...

    Q. 107