LA LITERATURA ES MI VENGANZA

LA LITERATURA ES MI VENGANZA

Editorial:
ANAGRAMA
Año de edición:
Materia
Linguistica, Critica literaria, Discurso y otros
ISBN:
978-84-339-6374-1
Páginas:
96
Encuadernación:
Rústica
Disponibilidad:
Disponibilidad inmediata
Colección:
Argumentos

¿Cómo puede una novela cambiar el mundo? ¿Todavía conservan los libros el poder de cambiar la realidad y a los hombres? Dos maestros de la literatura mundial contemporánea intentan responder a esta dificilísima pregunta, revelando los secretos de su «taller de escritura». Invitando a Claudio Magris y Mario Vargas Llosa a confrontar sus respectivas ideas sobre la literatura como «experiencia total», Renato Poma, director del Instituto Italiano de Cultura de Lima, subraya el sólido vínculo que existe entre el premio Nobel peruano y el más prestigioso intelectual y escritor italiano: ambos creen que la misión principal de la literatura es la de indagar en esa tierra misteriosa e intrincada que es el espíritu humano, en sus más arcanos resortes y en sus contradicciones, con el propósito de ayudarnos a comprender el caos en que se haya sumida nuestra existencia.
Según Vargas Llosa, en efecto, un libro está logrado cuando es capaz de arrancarnos de la corriente concitada de nuestras vidas y nos arrastra hacia un mundo donde la ficción aparece más tangible y real que la realidad misma, y este movimiento de creación y de espejo nos permite orientarnos mejor y comprender algo más de nosotros mismos.
Claudio Magris, desde su privilegiado punto de vista de escritor de los límites, nos muestra hasta qué punto la literatura es un lugar medial, un espacio abierto donde se encuentran la capacidad creativa del escritor para inventarse mundos y, a la vez, su inagotable tensión hacia la verdad. En este diálogo breve y fulminante, dos de los más importantes intelectuales y escritores de nuestro tiempo confiesan la relación íntima y apasionada que los une a lo que les resulta más querido y que, de manera tan decisiva, ha marcado sus vidas. Para llegar a una común e implacable conclusión: la literatura tiene la tarea ineludible de hundir sus afiladas hojas en el mundo e intentar cambiarlo.