TIENE EN SU CARRITO DE COMPRA
en total Q. 0
Ese año todos se suicidaron: políticos, agentes antinarcóticos, el director de un periódico, un empresario y un juez que enjuiciaba a narcotraficantes. Éstos, mientras tanto, toman unas vacaciones en la cárcel y desde allí manejan los hilos de la corrupción y deciden los siguientes suicidios, entre ellos, el del candidato presidencial. Un simple policía, encarcelado como chivo expiatorio, se ve arrastrado por el torbellino de muertes y trata de salir con vida de un lío que no comprende, con una buena dosis de pragmatismo y de violento humor negro.