ANTIGONE

ANTIGONE

Editorial:
EDITIONS DE LA TABLE RONDE
Materia
Teatro
ISBN:
978-2-7103-3040-0
Disponibilidad:
Disponibilidad inmediata

Eso es todo. Estos personajes que jugar la historia de Antígona. Antígona es el poco flaca que está sentado allí y no dice nada. Ella mira hacia adelante. Ella piensa. Ella cree que va a ser Antígona anterior, se levantará de repente inclinarse morena joven y retirado que nadie tomó en serio en la hija de la familia y de pie solo contra el mundo, sólo por delante de Creonte, su tío, que es el rey. Ella piensa que va a morir, ella es joven y ella también le hubiera gustado vivir. Pero no hay nada que hacer. Su nombre es Antígona y que tendrá que desempeñar su papel hasta el final ... Y puesto que el telón se levantó, ella siente que está alejando a una velocidad vertiginosa a su hermana Ismene charlando y riendo con un joven, todos los que son muy tranquilo allí mirándolo, de la que no tienen que morir esta noche.
El joven que habla con la rubia, hermosa, feliz Ismene es Hemón, hijo de Creonte. Él es el prometido de Antígona. Todos llevaban a Ismene: su amor por el baile y los juegos, su gusto por la felicidad y el éxito, la sensualidad también, como Ismene Antígona es mucho más bella, y luego una noche, una noche de baile, donde n había bailado con Ismene una noche cuando Ismene era deslumbrante en su vestido nuevo, era encontrar a Antígona que soñaba en un rincón, como ahora, con los brazos alrededor de sus rodillas, y él le pidió que fuera su esposa. Nadie ha entendido nunca por qué. Antigone levantó sin sorpresa sus graves ojos en ella y ella dijo "sí" con un poco de sonrisa triste ... La orquesta atacó un nuevo baile, Ismene se reía, allí, entre los otros niños, y aquí ahora, él sería el marido de Antígona. No sabía que él nunca se existe marido Antigone en esta tierra y que el título de príncipe le dio sólo el derecho a morir.
Este hombre robusto con el pelo blanco, que medita allí al lado de su página, es Creonte. Es el rey. Él arruga, está cansado. Él juega al juego difícil de llevar a los hombres. Antes de los días de Edipo, cuando era sólo el primer carácter de la corte, que amaba la música, encuadernaciones finas, de largos paseos en pequeñas Tebas antiguos. Pero Edipo y su hijo murieron. Dejó sus libros y artículos, se arremangó la camisa y tomó su lugar.