JEHÚ, EL DRAGÓN
ebook

JEHÚ, EL DRAGÓN

Editorial:
PALIBRIO / AUTHOR SOLUTIONS
ISBN:
978-1-4633-6879-1
Páginas:
168
Formato:
Epublication content package
Derechos eBook:
Copiar/pegar: Permitido.
Imprimible: Permitido.
DRM
No

No ha habido confusión más grande sobre la tierra en cuestión de historia de la humanidad, que la generada por nosotros, los humanos en las historias relatadas en algunos de los textos sagrados, son, historias maquinadas, con un firme propósito y las cuales se desenvolvieron en un mundo que ya no existe y cuya pasada existencia fue borrada de los anales de la historia como parte de un plan maquiavélico que llevara a los hijos del quinto sol hacia su propia perdición. Pero no siempre fue así, en el inicio de los hijos del quinto sol, maestros encarnados, señores de la luz entregaron a los humanos los rollos que contenían la información del hombre sobre la tierra, los humanos los recibieron con las instrucciones pertinentes; no cambiaras, no modificaras, no mutilaras, no alteraras letra, palabra, frase o párrafo; así dijeron los señores de la luz. Pero, a los humanos no les importo la advertencia de los señores de la luz y del fuego, y desobedecieron. Esto ya lo sabían los dioses desde antes de la creación del hombre, fue entonces cuando los señores de la luz y del fuego dieron órdenes de esculpir en piedra dura la verdadera historia de la humanidad, en un lenguaje de fuego, tan obscuro e incomprensible, que, solo quien osare iluminarlas con la luz de su conciencia podría vislumbrar la verdad, solo aquellos elegidos, que un día, harán sonar la quinta trompeta, de la cual se escuchará la verdad como de los propios labios del señor. Fue así, que mis antepasados, grandes titanes de la lemuria, divinos hermafroditas, gigantes de cinco metros de altura, con sus manos artesanales dieron forma y figura a lo que hoy es la piedra del sol, en cuyo rostro devela la historia del hombre desde el inicio de la creación del Adán Kadmon. El conocimiento de la conciencia es sabiduría pura, perenne et universalis. Este conocimiento está prohibido al ser humano, muchos hombres lo han manifestado, y, aunque este conocimiento se manifiesta en la conciencia del hombre, este conocimiento no es individual, es libre, no se debe reclamar un derecho sobre él, nació para el hombre y es tan antiguo como el mismo hombre sobre la tierra.