EL AMOR SUSTENTABLE
ebook

EL AMOR SUSTENTABLE

Editorial:
PALIBRIO / AUTHOR SOLUTIONS
Materia
Salud
ISBN:
978-1-4633-8461-6
Páginas:
176
Formato:
Epublication content package
Derechos eBook:
Copiar/pegar: Prohibido.
Imprimible: Prohibido.
DRM
Si

Somos un perfecto equilibrio entre lo terrenal y lo celestial. Un orden celeste y cósmico esencial. Somos la Tierra en la cual echamos nuestras raíces y sembramos nuestro karma para cosechar la luz y conquistar el Amor para el Cielo. Somos el Cielo, nuestro cálido hogar, que nos sostiene con hilos invisibles que mantienen a nuestro espíritu pendiendo y nunca lo suelta. Ese finísimo entramado espiritual es lo que realmente somos. Y esa suspensión celeste es lo que nos ampara en el tránsito humano, incluso hasta la misma muerte transfiere a cada orden su parte: a la Tierra los despojos y la materia orgánica, al Cielo el alma y la materia celestial. Tierra y Cielo reúnen lo más sagrado de lo que somos, fuimos y seremos. Y por sobre todo está la luz. El camino divino, la constante hazaña heroica de trabajar para la energía del universo; la renovadora y potente energía del Amor. Ser guerrero y ser mortal dejan de ser dramáticos conceptos asociados con el dolor. Ser guerrero equivale para el Cielo a ser grandes máquinas esenciales buscadoras, conquistadoras y generadoras de luz a través del Amor. Y ser mortal simplemente representa el fin de una campaña. Todos terminamos algún día una etapa de conquista y nos reunimos en nuestra casa. Aunque la hayamos dejado de ver por períodos cósmicos siempre entramos por la puerta de nuestro espíritu y aunque no la frecuentemos en nuestra estancia terrenal, siempre podemos alcanzar la puerta a través de la Meditación. La esencia no se mueve siempre somos . Viajamos, vamos y regresamos. La tierra es nuestra madre, maestra aliada en las partidas y bienvenidas. Todos acordamos cómo llegar y espiritualmente nos saludamos con un hasta pronto , porque también programamos la partida. La Meditación profunda de Afra nos permite ingresar por esa puerta de la esencia y nos conecta de manera fundamental con la fuente: Dios . Uniendo así la mente, el corazón y el espíritu. Reconociendo que la única energía creadora y renovadora de trasmutación y divinidad, es el Amor y todos somos una partícula de ese universal Dios. En el día se conserva el calor en la Tierra abrazada por el Sol; mágica dialéctica de vida, dorado beso diurno. Con la llegada de la noche nuestro hogar se ve en el Cielo; nítida cartografía del alma, techo de la esencia. Morada de lo que somos. Luna de la senda. Bienvenidos al mundo de Afra.